¿INNATISMO O EMPIRISMO?, BUSCANDO UNA POSTURA RAZONABLE PARA LAS NEUROCIENCIAS
- Junis Diaz Meza

- 21 ago 2020
- 3 Min. de lectura
Conocer las fuentes nos aproximan a descubrimientos realmente asombrosos y lo que hoy conocemos como neurociencia parte de un sustrato filosófico.

La filosofía ha intentado desde sus inicios establecer la comprensión del hombre y el universo, reflexionando sobre la esencia, causa y efecto de las cosas, llegando a concepciones que amplían y diversifican las percepciones de los sujetos, pero al mismo tiempo dejando puertas abiertas a nuevas reflexiones.
La mente y los procesos que se asocian a la misma ha sido de gran interés para la humanidad, y es que la capacidad de pensar permite asumir una postura respecto a los aspectos de la realidad en los cuales se ve inmerso el ser humano.
Descartes sugiere “nada está más cerca de la mente que ella misma”, e implica toda una epistemología y metafísica, que sería específicamente dualista (Rorty, 1979), es por ello que tras sus meditaciones metafísicas, Descartes concluye ante el problema mente cuerpo que ambos interactúan en una pequeña glándula situada en la base del cerebro, que se denomina la glándula pineal, desde la cual la mente rige el movimiento del cuerpo en su conjunto (Cohen, 2007), hoy por hoy se ha atribuido otras funciones a esta glándula pero su postulación, permitió abrir puertas a nuevas concepciones para asociar estructuras neurológicas a funciones mentales; siguiendo por esta línea se puede asumir una postura innatista puesto que plantean la relación de estructuras innatas en la organización de la información que se adquiere en la experiencia por lo que el aparato receptor cuenta con mecanismos innatos para organizar nuestra experiencia (Gutiérrez, 2018).
Entonces... ¿Se podría decir que las funciones de la mente son innatas?
En plano de la filosofía nada es absoluto, sin embargo la respuesta actual, sería no necesariamente, porque a la final todo proceso cognitivo si un empirista así lo desea, pueden atribuir características al entorno.
Cabe preguntarse entonces ¿qué es lo innato?, de manera general para responder a este interrogante partiremos de la concepción que sugiere que si nada en la experiencia pasada de un organismo podría explicar cómo adquirió un rasgo, se debe concluir que ese rasgo es innato(Chacón, 2017).
Empirismo
El empirismo busca fundamentar la cognición en la percepción por lo cual los conceptos y los principios pueden adquirirse a través de la experiencia, en vez de estar presentes al nacer.
A menudo, como resultado de la tradición empirista clásica, se piensa que el empirismo supone una oposición fuerte al innatismo (Prinz, 2002). La postura empirista adopta como predisposición metodológica conceder lo que más se pueda a la influencia de la experiencia y del aprendizaje en el desarrollo de procesos mentales (Helmholtz, 1868). Esta perspectiva concibe a las sensaciones como signos del mundo exterior que luego somos capaces de interpretar y de organizar gracias a la experiencia y a la memoria. El empirismo supone una crítica a los racionalistas bajo el supuesto que la razón tiene carácter ilimitado, e incluso el propio proceso irracional puede producir cualquier tipo de conclusión. La razón por sí misma no tiene fundamento y funciona a partir de supuestos. Por tanto, sólo se consideran válidos los conocimientos adquiridos mediante la experiencia.
Las neurociencias como punto medio
Es evidente que en todo este ir y venir de ideas y pensamientos, se resalta la relación que se ha realizado entre el desarrollo de funciones mentales y estructuras cerebrales, lo cual se convierte en objeto de estudio para los neurocientíficos quienes provienen, en su mayor parte, del ámbito de la psicología experimental, la biología o la medicina, es decir, pertenecen al ámbito de lo que comúnmente se conoce como ciencias naturales y si se quiere podría considerar netamente empirista, por su carácter experimental, especificado y verificado, esta concepción no deja de lado el innatismo, puesto que muchas de las bases actuales de la neurociencia, se derivan de supuestos refutados o no del mismo, lo cual dicho de otro modo, el estudio del razonamiento mediante la exclusión de factores externos ha permitido la identificación de los supuestos que hoy fundamentan a las neurociencias, que se ha caracterizado por un enfoque sintético e integrador de todas aquellas ciencias dedicadas al estudio del sistema nervioso normal y patológico (AMAYA, 2009).
En definitiva
El innatismo ha tratado de comprender los procesos cognitivos desde sus condiciones naturales sin influencia externa, los empiristas por el contrario han buscado explicar desde el exterior, la infinidad de postulados han permitido por un lado conocer las capacidades y potencialidades propias de los seres humanos y por el otro tratar de imitar procesos internos para explicar la posibilidad de existencia fuera del ser y ambos han permitido no solo el avance de la neurociencia, sino que además han realizado aportes importantes en el desarrollo de la inteligencia artificial y entre otros al desarrollo de modelos computacionales neuronalmente plausibles.
JUNIS DÍAZ MEZA
PSICÓLOGA




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